Descubre las tendencias para impulsar el ahorro, bienestar y compromiso de los equipos.


Los datos de más de 100.000 usuarios de Betterfly revelan el impacto real de la retribución flexible en el poder adquisitivo.
En un contexto marcado por la incertidumbre económica y la inflación, las empresas se enfrentan a un reto cada vez más evidente: cómo reforzar el poder adquisitivo de sus equipos sin aumentar de forma directa los costes salariales. En julio de 2025, la inflación interanual en España se situó en el 2,7% (INE, Eurostat), una cifra que, aunque más moderada que en ejercicios anteriores, sigue impactando de manera directa en la economía doméstica de los trabajadores.
En este escenario, la retribución flexible se consolida como una herramienta estratégica, tanto para empleados como para empresas. Permite a los trabajadores optimizar su salario y ahorrar de manera significativa gracias a las ventajas fiscales, mientras que las compañías refuerzan su propuesta de valor sin que suponga un coste adicional.
Con el objetivo de comprender mejor cómo los empleados en España utilizan y valoran la retribución flexible, desde Betterfly hemos analizado los datos agregados de nuestra plataforma y la experiencia de más de 100.000 usuarios en todo el país. Los resultados, ofrecen una visión detallada sobre su impacto real en el ahorro, las tendencias de uso y la evolución de los modelos de compensación hacia fórmulas más personalizadas y sostenibles.
El impacto económico de este beneficio es innegable. Los datos de Betterfly revelan que gracias a cómo funciona la retribución flexible el ahorro medio anual por empleado supera los 1.300 €, y en los casos de máxima utilización de los beneficios puede ascender hasta los 2.500 €.
Estas cifras representan un incremento directo del poder adquisitivo en un escenario de precios al alza. La clave está en el marco fiscal que regula estas herramientas: determinados gastos —como los vinculados a comida, transporte, guardería o seguro de salud— están exentos de IRPF dentro de ciertos límites, lo que genera un ahorro neto para el trabajador.
Para las empresas, el beneficio es igualmente claro: pueden ofrecer a sus empleados un complemento económico real sin que suponga un aumento del coste salarial. Se trata de una fórmula que alinea los intereses de ambas partes en un contexto en el que cada euro cuenta.
Más allá del ahorro, lo relevante es la integración de la retribución flexible en la vida cotidiana de los empleados. Datos del análisis de la usabilidad de Betterfly muestran que 7 de cada 10 trabajadores activan con éxito su paquete de beneficios tras el onboarding, lo que refleja un nivel alto de interés y adopción.
El uso recurrente también es destacable: un 82% de los usuarios emplea habitualmente su tarjeta de retribución flexible, mientras que un 60% consulta sus beneficios semanalmente y hasta un 30% lo hace a diario.
Para Antonio Sas, Director General de Betterfly en España, este análisis confirma un cambio de paradigma: “Estos datos reflejan que la retribución flexible ya no es un extra, sino un apoyo real para los empleados a la hora de gestionar su economía doméstica. En un contexto inflacionista, permite ganar poder adquisitivo sin que suponga un coste adicional para las compañías”.
La conclusión es clara: la retribución flexible ha dejado de ser percibida como un beneficio puntual y se ha consolidado como parte estructural de la estrategia de compensación.
En cuanto a las preferencias de los empleados españoles, los datos de Betterfly son contundentes. Más del 85% de los trabajadores opta por las tarjetas de restaurante y transporte, seguidas de otros beneficios como el seguro de salud (43%), el cheque guardería (21%) o la formación (10%).
| Tipo de beneficio | % de empleados que lo utilizan |
| Tarjeta restaurante y transporte | 85% |
| Seguro de salud | 43% |
| Cheque guardería | 21% |
| Formación | 10% |
Este reparto refleja una tendencia lógica: los beneficios que cubren necesidades cotidianas y recurrentes (alimentación y desplazamiento) son los más valorados, ya que generan liquidez inmediata y un ahorro directo mes a mes. Por su parte, los beneficios vinculados al medio y largo plazo —como el seguro médico o la formación— muestran un interés creciente, especialmente en colectivos que buscan estabilidad y desarrollo profesional.
Así, vemos que la demanda de retribución flexible se ha diversificado y ya no se limita a un único tipo de beneficio. Las empresas que quieran ser competitivas en atracción y retención de talento necesitan ofrecer opciones variadas y ajustadas a las necesidades de cada perfil.
Otro de los hallazgos de esta Radiografía del uso de la retribución flexible en España es la identificación de patrones claros en la forma en que los empleados utilizan sus beneficios.
Estos patrones evidencian que la retribución flexible no se usa de forma aleatoria, sino como una herramienta integrada en la gestión financiera de los trabajadores. Para las compañías, este tipo de datos ofrece insights valiosos que pueden ayudar a diseñar políticas de compensación más alineadas con la realidad de sus equipos.
Aunque la retribución flexible aporta un valor económico evidente, los datos de Betterfly muestran que los empleados empiezan a demandar también beneficios relacionados con el bienestar integral.
Opciones como la telemedicina, las aplicaciones de fitness o los programas de salud mental han ido ganando peso dentro de los paquetes de compensación. Este interés está estrechamente ligado a factores críticos para las empresas como la reducción del absentismo, la fidelización del talento y el aumento del compromiso laboral.
De hecho, según el estudio Better Work 2024, las empresas que promueven activamente el uso de los beneficios duplican los niveles de compromiso de sus empleados, pasando del 20% al 55%.
En palabras de Antonio Sas: “Lo interesante no es solo cuánto ahorran los empleados, sino cómo están utilizando la retribución flexible: la consultan de forma semanal e incluso diaria, la usan más a final de mes y los días que salen a comer fuera de la oficina. Hay patrones claros que nos indican que se ha integrado ya en la gestión financiera de los trabajadores, convirtiéndose en un complemento clave de su salario y su día a día”.
De esta forma, la retribución flexible actúa como puerta de entrada hacia modelos de compensación más amplios y personalizados, en los que el bienestar físico, mental y financiero se combinan para ofrecer una propuesta de valor más completa.
Los resultados hablan por sí solos: la retribución flexible ha dejado de ser un complemento para convertirse en un pilar central de la compensación en España. Sus ventajas son dobles: la retribución flexible incrementa el poder adquisitivo de los empleados y permite a las empresas mejorar su propuesta de valor sin elevar los costes salariales.
Los datos de Betterfly, basados en la experiencia de más de 100.000 empleados en España, muestran una realidad en transformación:
De cara a 2026, la clave estará en avanzar hacia modelos de compensación cada vez más personalizados, flexibles y alineados con la vida real de los empleados. En un mercado laboral marcado por la competencia por el talento, las empresas que apuesten por la retribución flexible y los beneficios de bienestar estarán un paso por delante en fidelización, productividad y engagement.