Ley 40 horas en Chile Ley 40 horas en Chile
artículo
20/05/2026
6 minutos
Ley de 40 horas en Chile: cómo afecta y a quién beneficia

El domingo 26 de abril entró en vigor la ley que reduce la jornada laboral a las 40 horas semanales de forma gradual.

Author thumbnail
porEquipo Betterfly
Índice
Índice

La ley de 40 horas marca un cambio importante en la forma en que las empresas en Chile organizan el trabajo. Su objetivo es reducir de manera gradual la jornada laboral ordinaria hasta llegar a las 40 horas semanales, sin disminuir las remuneraciones de las personas trabajadoras.

Pero hablar de la ley de 40 horas en Chile no es solo hablar de una modificación legal. Es hablar de bienestar, productividad, organización interna y nuevas formas de compatibilizar vida laboral y personal. Para las empresas, especialmente para aquellas que quieren cuidar mejor a sus equipos, este cambio abre una oportunidad: revisar procesos, ordenar cargas de trabajo y construir culturas laborales más sostenibles.

¿Por qué se plantea esta reducción de la jornada laboral?

La reducción de la jornada laboral responde a una conversación cada vez más presente en el mundo del trabajo: cómo lograr que las personas tengan más tiempo para su vida personal, su descanso, su familia y su bienestar, sin que eso implique perder productividad.

Durante años, muchas organizaciones asociaron la productividad con más horas conectadas o más tiempo disponible. Sin embargo, la experiencia laboral actual muestra que el rendimiento no depende solo de la cantidad de horas, sino de cómo se trabaja, con qué nivel de energía y qué tan sostenible resulta el día a día. Una persona agotada, estresada o con poco margen para recuperarse difícilmente puede mantener buenos niveles de motivación en el tiempo.

Por eso, la ley busca avanzar hacia una jornada más equilibrada. No se trata simplemente de trabajar menos, sino de trabajar mejor. En la práctica, este cambio invita a las empresas a preguntarse si sus reuniones son realmente necesarias, si los procesos están bien definidos, si existen tareas duplicadas o si los equipos cuentan con herramientas adecuadas para organizarse.

Además, es una medida que conecta directamente con la calidad de vida. La propia ley contempla una aplicación gradual y mecanismos de adaptación, porque no todos los sectores ni todos los tamaños de empresa tienen las mismas dinámicas operativas. La norma se aplica a trabajadores cuya relación laboral está regulada íntegramente por el Código del Trabajo, mientras que quienes prestan servicios a honorarios no se ven afectados por esta reducción.

¿Qué beneficios tiene para tu equipo esta nueva ley?

Para los colaboradores, el beneficio más visible es disponer de más tiempo fuera del trabajo. Ese tiempo puede destinarse al descanso, al cuidado familiar, a la actividad física, al estudio, a trámites personales o simplemente a desconectar. Y esa desconexión no es menor: cuando una persona recupera la energía, mejora su disposición para enfrentar sus responsabilidades laborales.

La ley también ayuda a reducir el desgaste asociado a jornadas extensas. En equipos con alta carga laboral, la acumulación de estrés suele impactar en el clima, la motivación y la capacidad de concentración. Por eso, una jornada más equilibrada puede convertirse en una oportunidad para promover hábitos más saludables y reforzar el bienestar laboral.

Algunos beneficios concretos para los equipos son:

  • Mayor equilibrio entre vida personal y trabajo, especialmente para quienes tienen responsabilidades familiares o tiempos largos de traslado.
  • Más espacio para el descanso y la recuperación, algo indispensable para sostener la energía durante la semana.
  • Mejor percepción del cuidado por parte de la empresa, siempre que la implementación se comunique de forma clara y cercana.
  • Más foco en la productividad real, no solo en la presencia o disponibilidad horaria.

Este punto es especialmente relevante para las empresas que quieren fortalecer su propuesta de valor como empleador. Hoy, los equipos no evalúan un trabajo solo por el sueldo. También valoran cómo la empresa cuida su salud, cómo organiza las cargas y qué herramientas entrega para que el día a día sea más sostenible. En este sentido, una buena estrategia de beneficios flexibles ayuda a acompañar mejor estos cambios y adaptarse a distintas necesidades del equipo.

Reducción gradual, 42 horas semanales en 2026 y 40 en 2028

Una de las dudas más frecuentes sobre la ley 40 horas cuando rige tiene que ver con sus fechas de aplicación. La reducción no ocurre de una sola vez, sino de forma progresiva. Este calendario posibilita que las empresas ajusten su operación con tiempo y que los equipos puedan adaptarse a nuevas dinámicas.

El cronograma oficial del gobierno de Chile queda así:

  • 26 de abril de 2024: jornada ordinaria máxima de 44 horas semanales.
  • 26 de abril de 2026: jornada ordinaria máxima de 42 horas semanales.
  • 26 de abril de 2028: jornada ordinaria máxima de 40 horas semanales.

La ley también permite que las empresas reduzcan la jornada a 40 horas antes de esas fechas, si así lo deciden. Además, contempla posibilidades de distribución de la jornada en cada semana calendario o sobre la base de promedios semanales en ciclos de hasta cuatro semanas, siempre respetando los límites y requisitos establecidos.

En cuanto al teletrabajo, la clave está en si existe o no limitación de jornada y supervisión. La ley mantiene la exclusión de jornada para cargos como gerentes, administradores, apoderados con facultades de administración y personas que trabajan sin fiscalización superior inmediata por la naturaleza de sus funciones. Por eso, no basta con trabajar desde casa para quedar fuera de la reducción: si la persona tiene jornada definida y supervisión, la norma puede aplicarle igual que a otros trabajadores regidos por el Código del Trabajo.

Mejorar la compatibilidad entre la vida laboral y personal

Uno de los grandes objetivos de esta transformación es facilitar la posibilidad de compatibilizar vida y trabajo. No siempre se trata de grandes cambios. A veces, salir un poco antes, ordenar mejor los turnos o evitar reuniones fuera de horario marca una diferencia real en la vida diaria de una persona.

Para las empresas, esto implica mirar la jornada laboral desde una perspectiva más amplia. Es posible que reducir horas sin revisar la forma de trabajar genere presión, especialmente si se mantienen las mismas tareas, urgencias y expectativas en menos tiempo. Por eso, la implementación de la ley debería ir acompañada de una revisión interna: qué actividades aportan valor, qué procesos se pueden simplificar y qué hábitos de trabajo conviene mejorar.

Del mismo modo, es importante considerar que no todos los equipos viven la reducción de la misma manera. En una empresa con operación presencial, turnos o atención continua, el ajuste puede requerir una planificación distinta a la de una empresa con modalidad híbrida o teletrabajo. En una pyme, donde cada persona cumple varias funciones, la organización del tiempo es todavía más sensible.

La buena noticia es que este cambio es una oportunidad para fortalecer la cultura interna. Cuando la empresa comunica con claridad, escucha a sus equipos y acompaña la transición, la reducción de jornada deja de percibirse como una obligación legal y pasa a ser parte de una forma más saludable de trabajar.

¿Cómo ayudar a los trabajadores para generar mejor productividad?

La productividad no mejora solo por reducir horas. Mejora cuando las personas cuentan con condiciones adecuadas para concentrarse, descansar, organizarse y cuidar su salud. De hecho, la información interna de Betterfly muestra que casi el 80% de las personas considera muy importante recibir beneficios de bienestar en su trabajo, y que el 90% de los colaboradores que realizan ejercicio declaran sentirse más productivos y motivados.

Esto refuerza una idea clave: el bienestar no es un beneficio aislado, sino una herramienta para sostener el rendimiento en el tiempo. Si una empresa quiere adaptarse bien a la ley de 40 horas, necesita mirar más allá del horario y pensar en cómo trabaja su equipo.

Algunas acciones útiles:

  • Revisar reuniones, prioridades y flujos de trabajo para eliminar tareas que no aportan valor.
  • Comunicar claramente cómo se aplicará la reducción de jornada en cada equipo.
  • Promover pausas, descanso y desconexión para evitar que las mismas tareas se concentren con más presión.
  • Impulsar beneficios de salud física, mental y emocional que ayuden a sostener energía y motivación.
  • Medir la adopción de beneficios y escuchar al equipo para ajustar la estrategia.

En este contexto, trabajar el bienestar laboral puede tener un impacto directo en la productividad de los colaboradores.

También es importante reconocer el esfuerzo de los equipos durante los procesos de cambio. La reducción de jornada requerirá ajustes, nuevas rutinas y mayor coordinación. En ese camino, el reconocimiento ayuda a reforzar comportamientos positivos, aumentar la motivación y fortalecer el compromiso.

Más allá de las 40 horas: herramientas para que tu equipo sea más productivo

La implementación de la ley 40 horas es el punto de partida para construir una estrategia de bienestar más completa. Porque reducir la jornada ayuda, pero no resuelve por sí sola problemas como el estrés, el sedentarismo, la falta de uso de beneficios o la baja motivación.

Betterfly trabaja precisamente en ese cruce entre salud, bienestar y productividad. En su plataforma integra seguros, beneficios y herramientas para fomentar hábitos saludables, con el objetivo de que las empresas puedan ofrecer una experiencia de salud que los pueda acompañar en su día a día, no solo en su trabajo..

Además, la salud laboral ya no debería verse sólo como cobertura médica. Para muchas empresas, especialmente pymes, una estrategia efectiva combina protección, prevención y bienestar emocional. Esto permite reducir ausencias, sostener niveles de energía, cuidar el clima laboral y fortalecer la propuesta como empleador.

En un escenario donde las organizaciones necesitan hacer más eficiente su operación sin descuidar a las personas, contar con herramientas que promuevan estilos de vida más saludables.

La ley de 40 horas abre una conversación necesaria: cómo queremos trabajar y cómo queremos cuidar a quienes hacen posible el crecimiento de una empresa. Adaptarse bien no significa sólo cumplir con la norma. Significa aprovechar este momento para construir equipos más sanos, motivados y preparados para trabajar mejor.

Si quieres saber cómo una solución integral puede acompañar este proceso en tu empresa, te invitamos a descubrir qué es Betterfly y cómo funciona.

This site is registered on wpml.org as a development site. Switch to a production site key to remove this banner.