Conoce cómo PGIC transformó sus hábitos saludables en impacto junto a Betterfly.
Encuentra el mejor Seguro Complementario para tu equipo con nuestra guía práctica.


En un mundo saturado de alimentos ultraprocesados y consejos dietéticos contradictorios, encontrar una manera sencilla y efectiva de mejorar nuestra alimentación puede ser abrumador. Sin embargo, cambiar algunos hábitos puede marcar una gran diferencia en tu bienestar.
Por eso, hemos desarrollado una serie de artículos muy prácticos para ayudarte a encontrar ese equilibrio: le llamamos BetterBalance. Hoy exploraremos los principios básicos de una alimentación saludable y algunos consejos adicionales que puedes incorporar en tu día a día.
Este artículo está inspirado en las ideas de Michael Pollan, autor de ‘In Defense of Food’. Su famoso lema ‘Come comida. No en exceso. Principalmente plantas nos ofrece una base simple, pero poderosa.
¡Vamos a revisar esta guía!
Uno de los mejores cambios que puedes hacer es optar por alimentos frescos y de temporada. No solo tienen mejor sabor y son más nutritivos, también apoyas a los productores locales y reduces el impacto ambiental.
Los productos ultraprocesados contienen aditivos, conservantes y grandes cantidades de azúcar o sal, lo que puede afectar tu salud. En lugar de ellos, opta por alimentos integrales y mínimamente procesados.
Además de la comida, la hidratación juega un papel esencial en la salud. Beber suficiente agua cada día es fundamental para mantener el cuerpo en buen funcionamiento.
Uno de los mayores obstáculos para una alimentación saludable es la falta de planificación. Al preparar tus comidas con anticipación, reduces la tentación de optar por opciones rápidas y menos nutritivas.
Habitualmente comemos porciones más grandes de lo que necesitamos. Ser consciente de las porciones que consumes es una forma efectiva de evitar el exceso de calorías sin tener que privarte de los alimentos que más te gustan.
La alimentación consciente se refiere a enfocarse en el proceso de comer: saborear cada bocado, disfrutar de la textura y el sabor de los alimentos, evitando distracciones como el televisor o el teléfono.
Una dieta equilibrada debe ser diversa. Comer una amplia gama de alimentos te asegura obtener todos los nutrientes que tu cuerpo necesita para funcionar correctamente.
La azúcar añadida está presente en muchos productos procesados, desde refrescos hasta aderezos para ensaladas. Reducir su consumo no solo ayuda a controlar el peso, sino que también reduce el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes.
El desayuno es la comida más importante del día, ya que ayuda a poner en marcha tu metabolismo y te da la energía necesaria para comenzar bien la jornada. Opta por un desayuno equilibrado que incluya proteínas, carbohidratos complejos y grasas saludables.
Cada persona es diferente, y lo que funciona para uno puede no ser adecuado para otro. Encuentra un equilibrio que funcione para ti, teniendo en cuenta tus necesidades, estilo de vida y preferencias.
Incorporar estos hábitos de alimentación saludable no requiere cambios tan drásticos, sino pequeños pasos que puedes ir implementando a lo largo del tiempo. Comer comida real, evitar los procesados y escuchar a tu cuerpo son algunos de los consejos fundamentales para llevar una vida más saludable y plena.
¿Qué te parecieron estos consejos? Si te gustaron, comparte este artículo y ayúdanos a llegar a más personas que puedan beneficiarse.