El fútbol despierta emociones en millones de personas y esa fiebre deportiva tiene mucho que enseñar a las organizaciones sobre el compromiso en el trabajo. Tener un equipo motivado, responsable y talentoso, no solo aplica para anotar goles, sino también para lograr el éxito en los negocios.
El Mundial de Fútbol Rusia 2018 fue visto por 3 mil 572 millones de personas en todo el planeta. Este dato resulta interesante, puesto que los fanáticos no solo observaron un juego, sino que tuvieron ante sus ojos a jugadores con un amplio espíritu de cooperación, una eficiente forma de comunicarse, virtud de responsabilidad y la búsqueda de una meta común.
Las anteriores son características que, sin duda, hacen que este deporte sea fascinante. Ahora imagina lo que se podría lograr si estas singularidades son aplicadas en la cultura organizacional de una compañía. Dicho esto, ¿qué tiene el fútbol que podamos tomar en cuenta para motivar el compromiso en el trabajo? ¡Veamos!
El objetivo en el fútbol es claro: anotar la mayor cantidad de goles posible para triunfar. En tu organización, ¿hay una meta bien definida?, ¿todos tus colaboradores saben cuál es el objetivo y qué función cumplen para alcanzarlo?
En el fútbol, los equipos funcionan porque todos tienen una meta conjunta y trabajan para alcanzar logros como grupo. Además, los lucros personales no se quedan de lado, siempre van en función de fortalecer al equipo.
Para entenderlo mejor, veamos un ejemplo: El Premio The Best al Jugador de la FIFA 2020 se entregó al futbolista polaco Robert Lewandowski. Uno de sus logros fue anotar 41 goles en la Bundesliga. Sus anotaciones bien le valieron el reconocimiento como atleta, pero también llevó a su equipo a la cima. Así que la idea es que dentro de la compañía todos trabajen en función de un mismo objetivo sin que esto represente abandonar las metas individuales.
En la cancha, los jugadores deben tomar decisiones rápidas, solo cuentan con fracciones de segundo para definir hacia dónde pasan el balón. Aunque llegan al juego con una estrategia bien definida, también es cierto que, en ocasiones, la técnica no funciona y es entonces cuando hay que cambiar el plan. Para ello, deben pensar de forma ágil. Tanto en el fútbol como en las organizaciones, es preciso:
Pero, ¿cómo lograr que todos los miembros de la organización tengan un pensamiento ágil? Lo primero que debes comprender es que la mentalidad de los integrantes de un equipo no cambiará por sí sola, tienes que darle las herramientas para que eso suceda. Puedes empezar por:
El capitán de un equipo de fútbol se esfuerza, al igual que el resto de sus compañeros, para alcanzar el éxito. Tiene que guiarlos de forma efectiva, motivarlos, apoyarlos y encontrar la estrategia que lleve a cada uno de los miembros a dar lo mejor de sus habilidades.
Por encima de todo, debe ser un buen comunicador para que sus compañeros lo entiendan y sigan, también porque será quien los represente ante otros equipos en cualquier situación de conflicto.
Ahora, dentro de una compañía, un buen líder hace prácticamente lo mismo:
El liderazgo, tanto en el deporte como en la vida profesional, tiene que ser empático, respetuoso, comprometido y responsable.
Al instante en que se anota un gol, el equipo entero celebra. Quien ha logrado la hazaña se convierte en el centro de atención, pero la euforia se apodera de todos, porque el gol es la máxima expresión de felicidad de jugadores y aficionados.
Mientras más decisivo es el talento, más eufórica es la celebración. El jugador corre, grita, baila, gesticula y sus compañeros lo abrazan, lo cargan, mientras el público grita.
Con esto queremos decirte que es importante celebrar los logros de tu fuerza laboral. Por supuesto, no tienen que correr por toda la oficina con gritos eufóricos, pero sí puedes hacer algunas acciones que tus colaboradores agradecerán y harán que se sientan motivados. Estas son algunas ideas:
Reconocer los aciertos de tus colaboradores tiene un impacto positivo en la cultura organizacional, es un motivador para el desempeño y aumenta la satisfacción de los colaboradores, ya que sienten que su trabajo es valorado.
Una buena manera de sembrar las bases para el compromiso en el trabajo es adoptando la cultura de esfuerzo en equipo que el fútbol ha perfeccionado y que lo ha llevado a convertirse en uno de los deportes que despierta pasiones en el mundo entero.
La búsqueda de una meta común y la entrega de cada participantes son buenos ejemplos para sembrar valores y una mejor cultura organizacional en tu compañía. Recuerda que del fútbol podemos aprender:
Esperamos que este contenido haya sido de utilidad. Si quieres saber más para mejorar la cultura organizacional de tu compañía, entonces suscríbete al newsletter y ¡no te pierdas nuestras publicaciones! Todas están enfocadas en impulsar cualquier organización.